21 AL 23 DE OCTUBRE DE 2016
IX JORNADAS DE LA NEL
Las Conversaciones

Pasión, cuerpo y escritura
por Stella Cortés

Con textos de la película, Mishima: una vida en cuatro capítulos y su novela "Confesiones de una máscara" busco articular desde el psicoanálisis los términos: pasión, belleza, violencia, cuerpo hablante y escabel.

En "Confesiones de una máscara" expresa: "…de repente aparece ante mi vista…un cuadro que me causa la impresión de haber estado allí, esperándome, para que yo lo viera. Era una reproducción de San Sebastián…. Un joven de notable belleza, desnudo, atado al tronco de un árbol. Con las manos cruzadas en alto, por encima de la cabeza, y las cuerdas que le ciñen las muñecas, también atadas al árbol…Supuso que se trataba del martirio de un cristiano…En el cuerpo del joven…no se veían rastros del duro vivir o la decrepitud de tantas representaciones de santos. Por el contrario, en aquel cuerpo sólo hay juventud, luz, belleza y placer…Las flechas se han hundido en la carne tersa, fragante y juvenil que pronto consumirán el cuerpo, desde dentro, con llamas de supremo dolor y éxtasis"[1]. EL día que vio ese cuadro todo su ser se estremeció de goce pagano.

Eric Laurent en su texto "Los objetos de la pasión" aborda como la mística cristiana se identifica a la pasión de Cristo y en lugar de mantenerla a distancia, se transforma por la voluntad de experimentarla, como en un goce particular del cuerpo. La pasión es el afecto primordial que acompaña la vida de Mishima hasta su muerte.

De niño comprendió que hay dos elementos contradictorios en su vida. Uno son las palabras que pueden cambiar el mundo. El otro es su propio mundo, que no tiene nada que hacer con las palabras. Para la persona media, el cuerpo precede al lenguaje. "En mi caso, las palabras entraron primero". Se refiere al cuerpo hablante, el que se produce en el instante del misterio de la unión de la palabra con el cuerpo: no el cuerpo del inconsciente estructurado como un lenguaje, sino el cuerpo del parletre, el cuerpo hablante.

Para Mishima:"Crear una obra de arte bonita y volverse bello es idéntico", con el fisiculturismo y toda su obra escrita, Mishima crea su obra de arte, se vuelve bello y guapo, todo lo cual constituye su escabel.

También en su relación amorosa, que sostiene con una mujer, a cambio de la no exigencia del pago del préstamo hecho a su madre, le obliga a certificar que su vida y su cuerpo pertenecen a esta mujer. La mujer le hace un pequeño corte en la piel y afirma que su piel es tan bella que quería cortarla. El anota que lo sintió bien. Que es la mujer que ha estado buscando, que por primera vez siente que existe. "No necesito un espejo".

"Las palabras son un engaño para transformar la realidad, el escritor debe ser engañoso pero la acción nunca es engañosa. Debe haber en alguna parte un principio en que se reconcilia arte y acción. Ese principio ocurrió en mi era la muerte". Como dice Eric Laurent, todas "las acciones humanas se demuestran hechas de determinaciones; la determinación de la pasión amorosa hace serie con el acting-out o el pasaje al acto para demostrar la acción humana hasta lo más profundo"[2].

El personaje se sustrae a la Ley del Otro, cuando la trasgrede, rechaza el Otro del lenguaje, cuando afirma, el escritor debe ser engañoso pero la acción nunca es engañosa, al tiempo que justifica su suicidio. Acción violenta contra su vida y contra el Otro que encarna la Ley, para purgar la nación de los demonios del capitalismo para forjar un eterno compañerismo y restaurar el majestuoso imperio del Japón.

NOTAS

  1. Mishima, Y., Confesiones de una máscara, Espasa, 2005, p. 48
  2. Laurent, E., "Los objetos de la pasión".Tres Haches, Bs. As., pag. 10
NEL - Nueva Escuela Lacaniana