21 AL 23 DE OCTUBRE DE 2016
IX JORNADAS DE LA NEL
Textos

Segregación, sexismo y violencia
por Heloisa Caldas

Segregación, sexismo y violencia por Heloisa Caldas En su texto sobre "Racismo y extimidad"[1], Jacques-Alain Miller afirma que "la segregación es justamente lo que está en cuestión bajo el nombre racismo, ya un poco desgastado" y señala "la validad del término sexismo, que se construyó sobre el término 'racismo'". Agrega también que "hombre y mujer son dos razas", no en el sentido físico, más bien como efecto de discurso.

A partir de estas consideraciones podemos destacar la diferencia sexual en la raíz de la segregación, cuyo resultado divide el goce en dos modalidades para cada parlêtre. Una de ellas podrá predominar, mas las dos entran en cuestión. No coinciden, por lo tanto, con los nombres 'hombre' y 'mujer', semblantes a que los sujetos tradicionalmente se sometieron por la adhesión preponderante de una modalidad de goce en detrimento de la otra. Ajustarse a una de esas categorías, denegando la otra, atesta una violencia original sobre los cuerpos hablantes. 'Hombre que es hombre no llora' y 'toda mujer es loca' nunca fueron atributos, y sí prejuicios.

De toda forma, a través de prejuicios antiguos o contemporáneos, como los de la onda de lo 'políticamente correcto', los hablantes construyen identidades para suturar la división en relación al goce. Asumir una identidad social es, por lo tanto, velar la división entre el goce atrapado en el significante, fálico y protocolar, y el Otro goce, femenino, que escapa al significante que resta opaco, ajeno e indecidible.

Por el hecho del goce fálico tener carácter significante y permitir un saber hacer con el goce – al contrario del Otro goce que, por ser fuera-del-sentido arrastra al sujeto para fuera de sí –, hace con que el sujeto evite el goce femenino para no comprometer el funcionamiento fálico tan necesario al síntoma. La diferencia protocolar es entonces defendida frente a goces extraños, amenazadores al dominio establecido. Desde ahí, en la propia división de cada parlêtre, el goce fálico es situado en una posición de poder y superioridad.

Entretanto, las modalidades de goce derivadas de la sexuación no se reducen a la esfera del cuerpo propio. Ellas se transmiten para el cuerpo social y hacen eco en sus políticas. Como Miller nos explica, un grupo puede adoptar un modo compartido de goce combatiendo el Otro goce, inasimilable a aquella identificación.

El sexismo evidencia esa recusa al Otro goce y sustenta la superioridad fálica, en especial, por su saber hacer. Por siglos, los hombres se dijeron machos y fuertes y las mujeres se restringieron a ser madres y dueñas de casa. Fue una partición que funcionó por años distribuyendo las variaciones fálicas para cada lado. Aun así, el ámbito fálico de los hombres mantuvo 'superioridad' en relación al ámbito fálico de las mujeres restricto al lugar de esposa y madre. A las que osaran decidir sobre el goce de sus propios cuerpos les restó siempre la infamia, la punición, la hoguera, el apedreamiento, o el convento en la mejor de las hipótesis. Todavía hasta hoy. Un goce diferente del fálico siempre ha sido combatido.

En esa dirección, las tres pasiones del ser que Lacan[2] trabaja también como pasiones del Otro[3] – amor, odio e ignorancia – están al servicio de la segregación porque visan elidir la diferencia. El amor por la identificación, fusionando dos en uno; el odio buscando eliminar el erro; la ignorancia al considerar la diferencia como engaño. Las tres parten de la sexuación singular del parlêtre, pero pueden contagiar grupos justificando diversas violencias.

Es en esa perspectiva que el amodio entre los hablantes puede ser tratado por el psicoanálisis con la reapertura de la división del sujeto delante de las diferentes modalidades de goce en el cuerpo.

Traducción: Paola Salinas

NOTAS

  1. Miller, J.-A. (2016) Racismo e extimidade. Derivas analíticas, revista digital de psicanálise e cultura da Escola Brasileira de Psicanálise – MG, edição 04. Disponible en: http://revistaderivasanaliticas.com.br/index.php/racismo. Acceso en 04/06/2016.
  2. Lacan, J. (1953-1954/1986) El seminario, libro 1: los escritos técnicos de Freud. Paidos, Buenos Aires, 1981.
  3. Las pasiones del ser pueden ser llamadas también de pasiones del Otro en función del hecho que el ser adviene del Otro como lenguaje. Cf. Vieira, M.-A. (1998) O ser da paixão. En: As paixões do ser. Rio de Janeiro: Contra Capa editora.
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